Este proyecto de notaría organiza eficientemente estacionamiento, salas de juntas y oficinas en varios niveles. Su diseño formal equilibra áreas de atención privada con un entorno profesional iluminado y jardines internos.
Este proyecto arquitectónico está diseñado específicamente para albergar las oficinas de una notaría pública, distribuyendo sus funciones de manera eficiente a lo largo de varios niveles. El sótano o planta inferior se destina principalmente a un amplio estacionamiento y áreas técnicas, garantizando la comodidad de los clientes y el personal. En los niveles superiores, la distribución se organiza en torno a un eje central que conecta los espacios de trabajo, combinando amplias zonas operativas abiertas con oficinas privadas e independientes que aseguran la confidencialidad necesaria para los trámites legales.
La planta baja y las áreas de atención al público priorizan la formalidad y la fluidez del usuario. Cuenta con un vestíbulo de acceso, una zona de recepción estratégica y múltiples salas de juntas cerradas, ideales para la firma de escrituras y reuniones privadas con clientes. Además, el diseño integra un núcleo de circulaciones verticales con escaleras y elevadores, complementado por áreas de servicios y sanitarios en cada nivel para optimizar la funcionalidad interna del edificio sin interferir con las actividades principales.
En los niveles superiores, el proyecto equilibra el trabajo administrativo con el bienestar. Se observan extensas hileras de cubículos u oficinas individuales para los abogados y personal auxiliar, así como un espacio abierto en la parte posterior que se conecta con un jardín o patio arbolado. Este remate visual hacia la naturaleza no solo proporciona iluminación y ventilación natural a los espacios interiores, sino que también ofrece un ambiente sereno y profesional, indispensable para el desarrollo de la actividad notarial.
Fotografía - Arq. Edgar Morales