Restaurante 120 comensales, ampliación y restauración de espacio existente
El proyecto arquitectónico de Río Quintana destaca por su impecable estilo industrial de tintes rústicos, el cual reinterpreta la materialidad tradicional mediante líneas contemporáneas. Desde el exterior, el edificio recibe al visitante con una fachada monumental de ladrillo aparente texturizado, realzada por una sutil iluminación lineal empotrada y un gran porche de herrería negra que define formalmente el acceso principal. Este juego de contrastes entre la calidez del barro y la sobriedad del acero estructural establece las bases de un diseño sofisticado, robusto y con un fuerte carácter urbano.
Al ingresar, el salón principal se revela como un impresionante espacio de doble altura cubierto por una techumbre de vigas metálicas y armaduras industriales pintadas en tonos oscuros. Los muros de ladrillo visto continúan en el interior, dialogando de forma armónica con pisos de mosaico hidráulico con patrones geométricos y grandes ventanales que inundan el espacio de luz natural. Lámparas de diseño contemporáneo en suspensión y mobiliario de maderas finas terminan de definir una atmósfera elegante y acogedora, donde la transparencia arquitectónica permite una conexión visual constante hacia las vialidades circundantes.
La transición hacia la parte posterior del predio descubre una generosa terraza techada y un jardín central diseñados para el confort y la convivencia. Los espacios exteriores repiten los pavimentos cerámicos ornamentados y los soportes de acero, abriéndose por completo hacia un área verde arbolada que funciona como un pulmón natural dentro del restaurante. La incorporación de pérgolas, vegetación colgante y una ludoteca acristalada demuestra una planeación arquitectónica altamente funcional, capaz de albergar dinámicas corporativas y familiares en un entorno fluido, moderno y perfectamente integrado.
Fotografía - FOTOGRÁFICA MEXICANA - David Arciga